Actividades extraescolares, su importancia
En primer lugar tendríamos que comenzar en definir qué se entiende por actividad extraescolar, pues bién, según el Consejo Escolar de Andalucía “Son las que tienen como objetivo potenciar la apertura del Centro a su entorno y procurar la formación integral del alumno en aspectos referidos a la ampliación de su horizonte cultural, la preparación para su inserción en la sociedad o el uso del tiempo libre. Se realizan fuera del horario lectivo, no forman parte del proceso de evaluación y tienen carácter voluntario para todos los alumnos y alumnas del Centro”. Desde mi modesta opinión añadir, dentro del aspecto financiero, la diferente procedencia de los recursos económicos para la financiación de las mismas, aunque en el momento actual cada vez existe una mayor implicación de las administraciones públicas para paliar esta diferencia.
Varias son las razones que nos inducen a pensar que, sin duda alguna, las actividades extraescolares son muy importantes para los alumnos y sus familias:
En primer lugar habría que destacar la contribución que éstas hacen al desarrollo integral y más completo de la personalidad y formación del alumnado, ya que pueden complementar las carencias que hoy día ofrece la escuela. No hay duda que estas actividades ofrecen un aprendizaje más instrumental relacionados con la incorporación al mundo laboral, tales como idiomas e informática. También es una forma de tener a los niños entretenidos realizando una actividad educativa bajo custodia, y no frente al televisor ocupando las tardes viendo programas “basura” que, por otro lado, van dirigidos a personas adultas o, en otros casos, bagando por las calles sin orden ni concierto. Así mismo me gustaría hacer mención al elemento de libertad de estas actividades, frente al modelo de obligatoriedad en que se basa la escuela. Y otra, también muy importante, es el carácter en la contribución de aumentar la capacidad de aprendizaje de los alumnos.
Pienso que los motivos expuestos son suficientes para darnos cuenta de la gran importancia que las actividades extraescolares aportan al complemento de la actividad escolar propiamente lectiva. No obstante, al suponer un desembolso económico la participación en dichas actividades extraescolares también habría que hacer referencia a la desigualdad en su participación si tenemos en cuenta el componente económico de las familias, ya que las clases sociales más desfavorecidas tienen menos posibilidades de que sus hijos participen en mayor medida en estas actividades, es por ello la gran importancia que tiene la dotación de subvenciones públicas para la organización de éstas, aunque en la gestión de las mismas debe primar la calidad y la igualdad en el acceso a la participación de los alumnos, por encima del beneficio económico.
Varias son las razones que nos inducen a pensar que, sin duda alguna, las actividades extraescolares son muy importantes para los alumnos y sus familias:
En primer lugar habría que destacar la contribución que éstas hacen al desarrollo integral y más completo de la personalidad y formación del alumnado, ya que pueden complementar las carencias que hoy día ofrece la escuela. No hay duda que estas actividades ofrecen un aprendizaje más instrumental relacionados con la incorporación al mundo laboral, tales como idiomas e informática. También es una forma de tener a los niños entretenidos realizando una actividad educativa bajo custodia, y no frente al televisor ocupando las tardes viendo programas “basura” que, por otro lado, van dirigidos a personas adultas o, en otros casos, bagando por las calles sin orden ni concierto. Así mismo me gustaría hacer mención al elemento de libertad de estas actividades, frente al modelo de obligatoriedad en que se basa la escuela. Y otra, también muy importante, es el carácter en la contribución de aumentar la capacidad de aprendizaje de los alumnos.
Pienso que los motivos expuestos son suficientes para darnos cuenta de la gran importancia que las actividades extraescolares aportan al complemento de la actividad escolar propiamente lectiva. No obstante, al suponer un desembolso económico la participación en dichas actividades extraescolares también habría que hacer referencia a la desigualdad en su participación si tenemos en cuenta el componente económico de las familias, ya que las clases sociales más desfavorecidas tienen menos posibilidades de que sus hijos participen en mayor medida en estas actividades, es por ello la gran importancia que tiene la dotación de subvenciones públicas para la organización de éstas, aunque en la gestión de las mismas debe primar la calidad y la igualdad en el acceso a la participación de los alumnos, por encima del beneficio económico.






